Skip to Content

Estos concursantes de “Survivor” ganaron un millón de dólares. Así es como lo gastaron

Por Sandra Gonzalez y Sara Smart, CNN

Ser ganador de “Survivor” significa formar parte de un extraño club de seres humanos hiperambiciosos, unidos tanto por la surrealista experiencia de la fama televisiva de los reality shows como por saber lo que se siente al recibir, de repente, una buena suma de dinero en efectivo.

Cuando concluya la 50ª temporada del programa este miércoles, una persona se marchará con US$ 2 millones, un premio duplicado sorpresa cortesía de Mr. Beast.

Antes de este año, el premio de un millón de dólares tal vez no se había ajustado técnicamente a la inflación. Sin embargo, una encuesta informal realizada entre los ganadores revela que, independientemente de si ganaron en las primeras temporadas o en las más recientes, el verdadero valor de la victoria a veces no reside en absoluto en el dinero.

Tomemos, por ejemplo, a Aras Baskauskas, ganador de la 12ª temporada, quien estuvo 39 días pasando hambre y privado de sueño frente a las costas de Panamá para ganar su millón a los 24 años. Utilizó el dinero para fundar un negocio de sombreros, a través del cual aprendió “cómo no tener éxito en los negocios”. Cinco años después de su victoria, tenía una deuda de US$ 50.000.

Este padre de familia —quien, junto con su esposa, es copropietario de la exitosa empresa de ropa sostenible Christy Dawn— suele decir que invirtió el dinero de su premio en una educación muy costosa y poco convencional.

“Para cuando logras abrir lo suficiente la perspectiva como para empezar a disfrutar realmente de las riquezas, ya no queda nada”, comentó. “Es una experiencia fascinante a esa edad”.

No obstante, ahora se lo toma con filosofía y procura transmitir esa misma actitud tanto a otros ganadores como a los concursantes eliminados. Recientemente lo hizo a través de un intercambio de mensajes de texto con Ozzy Lusth, participante de la 50ª temporada y veterano del programa (con cinco participaciones en su haber), cuyo estilo de juego —guiado por el corazón— hizo que su antorcha fuera extinguida en un episodio reciente.

“Existe la idea de que tener un millón de dólares mejora la vida”, señaló Baskauskas. “Pero no es así. Simplemente la transforma. Y, sean cuales sean los problemas con los que te vayas a topar, te los encontrarás con o sin ese dinero”.

A continuación, presentamos más detalles sobre lo que los ganadores contaron a CNN cuando se les preguntó en qué habían invertido el dinero de su premio.

Después de que Zohn ganara “Survivor: Africa” en 2001, dos excompañeros del club de fútbol zimbabuense Highlanders FC se le acercaron con la idea de fundar una organización benéfica que más tarde se convertiría en Grassroot Soccer; esta organización, a lo largo de las últimas dos décadas, ha ayudado a educar a adolescentes de todo el mundo sobre temas como la prevención del VIH y la salud mental a través del deporte.

“Me entregué por completo y doné los fondos para ayudar a cofundar la organización”, comentó Zohn. “¡Por supuesto que me di algún capricho! Les compré un coche a cada uno de mis hermanos, llevé a mi madre de vacaciones y me compré un par de esos auriculares Bose con cancelación de ruido”.

“Survivor” cambió su vida por muchas razones, “y no fue solo por el dinero”, afirmó.

“«Me brindó amigos para toda la vida, me introdujo en una comunidad de la que me encanta formar parte y me dio la oportunidad de poner en marcha algo que realmente me apasionaba: Grassroot Soccer”.

“Tuve un gran capricho, y fue gastar US$ 10.000 en ponerle una cadera nueva a mi perro Hondo. Tenía displasia de cadera; yo sabía que la necesitaba, pero no lograba justificar el gasto de una suma tan grande de dinero. Y esa fue mi motivación para mi último desafío de inmunidad: ‘Vaya, si gano esto, podré conseguirle una cadera nueva a Hondo’. Así que, en cuanto gané, lo llevé a la Universidad Estatal de Kansas. Allí le pusieron la cadera nueva y él vivió catorce años maravillosos. Fue el dinero mejor invertido”, dijo.

Cole, otro ganador generoso, destinó parte de sus ganancias a fundar la Perthes Kids Foundation, una organización que ayuda a niños que padecen la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes, un trastorno degenerativo del hueso de la cadera. También fundó la SMART Tire Company, destacada en 2023 en la lista de los “Mejores inventos” de la revista TIME por su rueda de bicicleta sin aire.

Asimismo, dio dinero a su familia, viajó a más de 60 países e “invirtió con sensatez”, según comentó por correo electrónico.

“Supongo que una de las cosas más extrañas y descabelladas que compré fue UN trago de Macallan 56 en la cima del Burj Al Arab, en Dubái, el día de mi cumpleaños, poco después de haber ganado (¡busquen el precio!). Siempre digo que no lo compré por el sabor, ¡sino por la historia! ¡Esa historia —y todo lo que sucedió aquel día— sin duda se ha pagado a sí misma con creces!”.

“¡Viajé por el mundo y fundé un negocio de fabricación de juguetes!”

“Abrí un centro de bienestar de alta gama en Santa Mónica. Ofrecíamos clases de trampolín, boxeo, Pilates y masajes”.

Las ganancias de Crowley en “Survivor” se destinaron a dos cosas, según contó, “ninguna de las cuales implicaba yates, coches deportivos o una isla privada, para gran decepción de cualquiera que crea que el dinero de la telerrealidad te convierte en Scrooge McDuck”.

En primer lugar, estaba la luna de miel. Inmediatamente después de su victoria, un periodista le preguntó por sus planes para el premio y, según sus propias palabras, entró en pánico. Entonces soltó “lo único que me hacía sonar como un ser humano decente”: llevaría a su esposa, Peggy, a una luna de miel que llevaban 28 años esperando. La respuesta, bromeó, fue “básicamente el código secreto para conseguir buena prensa”. Finalmente, viajaron a Australia y Nueva Zelandia.

También construyó Maine Forest Yurts, un camping situado justo al oeste de L.L. Bean, en Durham, Maine.

“Peggy y yo sentimos una gran pasión por la vida al aire libre y queríamos compartirla con los demás, así que pensamos que un camping de yurtas sería perfecto”, escribió Crowley. “Es ideal para cualquiera que tenga espíritu aventurero y ame estar en contacto con la naturaleza. ¡La vida es buena!”.

“Justo después de ‘Survivor’, mi esposo Bryan y yo compramos nuestra primera casa para reformar y utilizamos el dinero del premio para renovarla. Esa casa terminó siendo lo que realmente impulsó mi carrera en el diseño y la renovación de hogares”.

Stapley comentó que utilizó sus ganancias de una manera muy similar a como jugaba al juego: “con cautela, pragmatismo y, definitivamente, sin ostentación”. Invirtió casi el 100 % de la suma en su jubilación y en la educación universitaria de su hija.

“Seguimos viviendo en la misma casa y yo continué conduciendo el mismo Honda Civic durante otros diez años”, relató. “En esencia, el premio simplemente nos brindó la libertad de disponer de un poco más de tiempo y flexibilidad. Somos quienes somos, y queríamos mantenernos fieles a esa esencia”.

“Poco después de ganar, pasé por una efímera fase de ‘yo-yos’ en la que gasté una cantidad desmesurada de dinero en un yo-yo de edición limitada. Lo perdí en menos de una semana: una valiosa lección que me inspiró a ser más sensato con mis ganancias”.

“¡Probé un Porsche, compré un Subaru y aposté mucho! Todavía tengo el Subaru”.

“Era joven y no tenía ni idea de qué hacer con el dinero. Me compré una computadora portátil, entrevisté a unos diez asesores financieros e invertí la totalidad”.

De algo de lo que los ganadores de “Survivor” pueden estar seguros es de que parte de su dinero se destinará a los impuestos. Y ese es el caso de Wilson, quien contó a CNN que, tras pagar cerca de 400.000 dólares en impuestos sobre sus ganancias, se compró una casa pequeña, una camioneta y un anillo de compromiso.

“Usé el dinero de mi premio para congelar mis óvulos”.

Oketch comentó que fue “un tanto pragmática” con su dinero, con lo que le quedaba de él después de pagar los impuestos. Entre las cosas que hizo figuraban: destinar el 10 % a su iglesia como diezmo, pagar el viaje de 30º aniversario de sus padres a las Bahamas, volar a Australia en clase ejecutiva y costear su boda y su luna de miel. El resto lo destinó a ahorros e inversiones.

Gabler y su esposa decidieron antes del programa que, si él ganaba, donaría la totalidad del premio de un millón de dólares a los veteranos. Y eso fue exactamente lo que hizo.

“Aunque nunca tuve el honor de servir, fue un honor para mí servir a quienes nos sirvieron a nosotros. Estoy agradecido por haber podido participar en mi programa favorito y me siento profundamente honrado por la victoria”, declaró Gabler.

Gabler donó sus ganancias a 25 organizaciones que brindan ayuda a veteranos y a personal de primera respuesta. “Poder retribuir a la comunidad fue algo sumamente especial. Una vida de servicio es una vida bien vivida”, afirmó Gabler.

El primer capricho que se concedió Arocho fue una cama tamaño king-size. “No necesitaba una cama; me encantaba la que tenía. Pero mi esposo quería una cama king-size. Así que fuimos y compramos la mejor. Después de haber dormido en el suelo durante un mes, ¡creo que fue un capricho que tenía todo el sentido!”, comentó Arocho.

“¡De hecho, lo usé exactamente como dije que lo haría! Pagué los impuestos, formé mi familia teniendo dos niños adorables que son todo mi mundo, compré una casa en los suburbios e invertí el resto para poder jubilarme algún día”.

LaMont saldó todos sus préstamos estudiantiles, contribuyó a los planes de ahorro educativo 529 de sus sobrinos, renunció a su empleo corporativo, cofundó una empresa de juegos de rompecabezas y viajó con su esposo, Derek.

“Mi esposa es una gran fan de Taylor Swift, y nos casamos aproximadamente un mes y medio después de que terminara el rodaje de Survivor 48. Así que, como regalo de bodas sorpresa, ¡le compré entradas para el penúltimo concierto del Eras Tour en Toronto!”.

Louie destinó la mayor parte del dinero de su premio a inversiones y una “buena suma” a su fondo de viajes. “Mi novio y yo hicimos un viaje de lujo a Tailandia, ¡y tenemos algunas otras aventuras en puerta!”, comentó Louie. También compró un sofá para su nuevo hogar y un reloj Cartier que, según dijo, fue una compra de ensueño. “Mi reloj se siente como mi propio trofeo personal, uno que puedo llevar conmigo en todo momento”, escribió.

The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.

Article Topic Follows: CNN - Spanish

Jump to comments ↓

Author Profile Photo

CNN Newsource

BE PART OF THE CONVERSATION

News Channel 3-12 is committed to providing a forum for civil and constructive conversation.

Please keep your comments respectful and relevant. You can review our Community Guidelines by clicking here

If you would like to share a story idea, please submit it here.