Skip to Content

La misión BepiColombo se aproxima a Mercurio después de casi 8 años de viaje

Por Ashley Strickland, CNN

Una ambiciosa misión para desvelar los secretos del planeta menos explorado del sistema solar interior está a punto de llegar a su destino cósmico tras un largo viaje.

La misión BepiColombo, un esfuerzo conjunto entre la Agencia Espacial Europea y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial, pretende utilizar dos orbitadores complementarios para revelar información sobre cómo se formó y evolucionó Mercurio tan cerca del sol.

La misión fue lanzada a bordo de un cohete Ariane 5 desde el Puerto Espacial Europeo, cerca de Kourou, en la Guayana Francesa, en octubre de 2018. Desde entonces, ha recorrido más de 6.000 millones de millas (unos 10.000 millones de kilómetros).

El programa BepiColombo recibe su nombre del ingeniero y matemático italiano Giuseppe “Bepi” Colombo, quien estudió la peculiar rotación de Mercurio y propuso trayectorias que permitieron los primeros sobrevuelos de la NASA al planeta en 1974.

La Tierra está aproximadamente 10 veces más cerca de Mercurio que de Júpiter, pero BepiColombo ha tardado más en llegar al pequeño planeta que misiones anteriores como Galileo y Juno, que se dirigían al planeta más grande de nuestro sistema solar exterior.

“Se puede llegar a Mercurio más rápido si se toma una ruta directa”, explicó Frank Budnik, responsable de dinámica de vuelo de la misión BepiColombo en la ESA. “Pero el problema es que queremos insertarnos en una órbita con respecto a Mercurio. Hay que llevar la nave espacial a la misma velocidad que tiene Mercurio, y esta transferencia requiere mucha energía”.

Una combinación de propulsión eléctrica e impulsos gravitatorios, gracias a un total de nueve sobrevuelos de la Tierra, Venus y Mercurio, han ayudado a BepiColombo a alcanzar la velocidad correcta en su largo viaje.

Pero los grandes desafíos para BepiColombo aún no han terminado. El Módulo de Transferencia de Mercurio, que ha impulsado el viaje de varios años, se separará del conjunto de dos orbitadores científicos de BepiColombo a las 8:00 a.m. (hora de Miami) del jueves.

La ESA retransmitirá en directo a partir de las 7:45 de la mañana (hora de Miami) del jueves para compartir los hitos de la tensa separación, y a las 9:53 de la mañana (hora de Miami), la agencia realizará una comprobación de seguridad de la nave espacial para ver cómo le ha ido a BepiColombo hasta ahora en su misión.

“La separación del módulo de transferencia tendrá lugar en condiciones extremadamente difíciles, y tendremos que afrontar un riesgo considerable de que las cosas no salgan según lo previsto”, declaró Ignacio Tanco, jefe de Operaciones de la Misión al Sistema Solar Interior de la ESA.

“Será como lanzar una nueva nave espacial, solo que esta orbitará un planeta diferente. Veremos por primera vez en funcionamiento sistemas que no hemos podido probar completamente”, explicó.

Y eso es solo el comienzo de un proceso complejo.

“A diferencia de otras misiones, la llegada de BepiColombo no significa un solo acontecimiento”, indicó Tanco. “Tenemos por delante aproximadamente medio año de operaciones intensas”.

Establecer una órbita de observación alrededor de Mercurio es incluso más difícil que el viaje para llegar hasta allí.

El orbitador planetario de Mercurio (MPO) de la ESA y el orbitador magnetosférico de Mercurio (MIO) de la JAXA serán capturados por la gravedad de Mercurio y entrarán en órbita alrededor del planeta el 21 de noviembre.

Los dos orbitadores se separarán entre el 9 y el 10 de diciembre: el Orbitador Planetario de Mercurio se colocará en su posición orbital el 16 de diciembre y el Orbitador Magnetosférico de Mercurio lo hará el 10 de marzo.

Las operaciones científicas para ambos orbitadores comenzarán oficialmente en abril.

“Será la primera vez que una misión lance dos naves espaciales totalmente independientes y operativas alrededor de un planeta diferente”, apuntó Tanco.

El MPO observará el planeta en sí, mientras que el MIO se centrará en el entorno espacial que rodea a Mercurio, declaró Santa Martínez, directora de la misión BepiColombo en la ESA.

Mercurio se encuentra a una distancia promedio de unos 58 millones de kilómetros (36 millones de millas) del Sol y completa una órbita alrededor de nuestra estrella cada 88 días, según la NASA. Esta proximidad implica que la temperatura de la superficie del planeta puede alcanzar aproximadamente los 430 grados Celsius (800 grados Fahrenheit) durante el día.

La cercanía de Mercurio al Sol lo convierte en un planeta difícil de explorar, y es la principal razón de la complejidad de BepiColombo.

Solo dos misiones anteriores, la Mariner 10 de la NASA en 1974 y la MESSENGER en 2011, se acercaron a este planeta rocoso. Al igual que BepiColombo, MESSENGER tardó casi siete años en llegar a Mercurio.

“La nave espacial en sí ha sido diseñada para operar en condiciones extremadamente extremas”, afirmó Tanco. “Es esencialmente como operar con un horno de pizza muy caliente encendido justo en la espalda”.

Ambas sondas orbitales están equipadas con paneles solares para proporcionarles energía, y corren el riesgo de sobrecalentarse al estar tan cerca del sol.

El MIO girará 15 veces por minuto, mientras que el MPO colocará su conjunto en un ángulo casi perpendicular al sol para recibir la cantidad justa de luz solar y, al mismo tiempo, evitar los daños causados ​​por la radiación solar.

Según Martínez, poner dos naves espaciales en órbita alrededor de Mercurio proporcionará vistas sin precedentes del planeta y abrirá un nuevo capítulo en la comprensión científica del sistema solar.

Las sondas orbitales ayudarán a cartografiar el planeta en alta resolución y a responder a las preguntas que surgieron durante el estudio detallado de Mercurio realizado por la sonda MESSENGER.

Cada orbitador está equipado con una variedad de instrumentos para explorar la estructura y composición de Mercurio, incluidos los cráteres y la evidencia de antigua actividad volcánica en su superficie, así como el campo magnético del planeta y su exosfera, una delgada nube de gas que rodea al planeta, comentó Geraint Jones, científico principal del proyecto BepiColombo en la ESA.

Uno de los misterios que los científicos esperan investigar son las llamadas cavidades avistadas en Mercurio por las sondas Mariner 10 y MESSENGER.

“Hay depresiones que dan la impresión de que la superficie se está erosionando”, manifestó Jones. “Es posible que podamos observar cambios en estas regiones con el tiempo”.

No se han encontrado depresiones similares en ningún otro planeta de nuestro sistema solar, y al no haber viento ni agua que hayan formado las miles de enigmáticas cavidades, los científicos quieren saber qué fuerzas las esculpieron.

Las sondas orbitales también podrían ayudar a descubrir la verdad sobre por qué Mercurio es tan denso en relación con su pequeño tamaño.

Hace unos 4.500 millones de años, cuando los planetas se formaron a partir de los restos que rodeaban al sol, “se cree que Mercurio comenzó a formarse, creando un planeta de tamaño moderado, y luego fue impactado por otro planetesimal de gran tamaño que le arrancó la corteza exterior”, explicó Jones. “Eso significa que la densidad total del material que quedó era mucho mayor, y por eso tiene la alta densidad que tiene ahora”.

Según Jones, obtener más información sobre la superficie y el interior de Mercurio podría confirmar la teoría o proporcionar nuevas respuestas.

The-CNN-Wire
™ & © 2026 Cable News Network, Inc., a Warner Bros. Discovery Company. All rights reserved.

Article Topic Follows: CNN - Spanish

Jump to comments ↓

Author Profile Photo

CNN Newsource

BE PART OF THE CONVERSATION

News Channel 3-12 is committed to providing a forum for civil and constructive conversation.

Please keep your comments respectful and relevant. You can review our Community Guidelines by clicking here

If you would like to share a story idea, please submit it here.