Una jueza se muestra “furiosa” por la tala de 430 árboles en un campo de golf que Trump quiere renovar
Por Tierney Sneed y Michael Williams, CNN
Una jueza federal se declaró “furiosa” este lunes por la decisión del Gobierno de Trump, tomada durante el fin de semana, de talar al menos 430 árboles de un campo de golf público en Washington, que el presidente de Estados Unidos pretende renovar.
La jueza federal Ana Reyes, que supervisa una impugnación legal a los planes de Trump para remodelar el campo de golf East Potomac, suspendió provisionalmente cualquier tala adicional de árboles hasta el martes por la tarde tras una audiencia de emergencia celebrada el lunes.
“En realidad, no creo que los tribunales deban dedicarse a gestionar parques y espacios recreativos”, señaló Reyes, pero consideró que, sin una orden judicial, la administración procedería a talar cientos de árboles más.
“Así que ahora todos vamos a tener un simulacro de incendio masivo porque no se puede confiar en el Gobierno”, señaló.
Reyes comenzó la audiencia diciéndoles a los abogados del Departamento de Justicia que habían perdido “credibilidad” ante ella porque le avisaron con menos de un día de antelación antes de talar los árboles.
“Más allá de estar molesta y furiosa, estoy profundamente decepcionada con el Gobierno”, indicó Reyes. Cuando un abogado del Departamento de Justicia afirmó que habían hecho todo lo posible por avisarle a ella y a los demandantes, la jueza, alzando la voz, exclamó: “No, hicieron lo peor que pudieron”.
“Ahora mismo no me hace ninguna gracia”, manifestó también Reyes.
Exigió que dos funcionarios del Servicio de Parques Nacionales comparecieran en la audiencia virtual, que duró más de tres horas, para testificar sobre cómo surgieron los planes para talar los árboles.
El proyecto surgió de una reunión celebrada el 5 de octubre, según declaró uno de los funcionarios, durante la cual se le indicó que llevara a cabo una propuesta de siete años de antigüedad que buscaba restaurar el patrimonio cultural del campo de golf.
Reyes afirmó que los funcionarios no dieron ninguna razón para la repentina tala de cientos de árboles. La próxima semana celebrará otra audiencia y ordenará que un alto funcionario designado por Trump en el Departamento del Interior, así como el director interino del Servicio de Parques Nacionales, estén preparados para testificar.
Tras las dudas del Departamento de Justicia sobre la relevancia del testimonio, la jueza indicó que, al parecer, el tribunal había sido engañado respecto a los planes de la administración para el campo de golf.
“La cuestión radica en si me han mentido o no, si me han mentido en las declaraciones sobre los planes, si me han mentido sobre los plazos”, apuntó Reyes, quien fue nombrada jueza por el presidente Joe Biden.
El parque es uno de los varios proyectos de renovación en los que Trump está trabajando en Washington.
El deseo de la administración de convertir el campo público en un campo profesional —una renovación que podría costar entre US$ 20 millones y US$ 49 millones— se ha visto envuelto en litigios y ha indignado a quienes temen que pueda eliminar un lugar público y asequible para jugar al golf en la capital del país.
El Departamento del Interior notificó por primera vez los planes de tala de árboles el viernes por la noche mediante un documento que describía la tala como parte de un plan de mantenimiento de larga data que no estaba relacionado con la “renovación o el rediseño del campo de golf”.
Los equipos ya estaban en el parque el sábado por la mañana talando los árboles.
Kevin Griess, superintendente del National Mall y de los Parques Conmemorativos, declaró el lunes que su oficina elaboró la semana pasada el plan que identificaba los árboles específicos que debían ser talados. Su oficina tenía previsto retirar más de 100 árboles de otras zonas del parque.
Afirmó que el plan de demolición avanzaba ahora porque los recursos y el personal del Servicio de Parques Nacionales (NPS, por sus siglas en inglés), que se habían reforzado para los eventos del 250 aniversario de Estados Unidos durante el verano, estaban disponibles recientemente.
Añadió que solo tenía conocimiento del plan de Trump para remodelar el campo de golf a través de las redes sociales.
La oficina de Griess estaba cumpliendo una directiva de un alto funcionario del Servicio de Parques Nacionales, quien les había indicado la semana pasada que llevaran a cabo un plan de 2019 conocido como el Informe de Paisajes Culturales.
El informe proponía que East Potomac y otros campos de golf se parecieran más a su aspecto original de cuando se inauguraron.
Dicho funcionario, Frank Lands, subdirector de operaciones del Servicio de Parques Nacionales (NPS), declaró que recibió instrucciones para implementar las recomendaciones de 2019 en una reunión el 5 de octubre con Greg Wischer, un funcionario designado políticamente y subjefe de gabinete del Departamento del Interior.
Lands afirmó que se le indicó que ejecutara el plan lo antes posible, de forma segura, sin interrumpir el juego de golf y completando las evaluaciones ambientales pertinentes. Ninguno de los dos funcionarios pudo responder a las preguntas de la jueza sobre el costo final del proyecto de tala de árboles para los contribuyentes.
Lands declaró que, antes de la semana pasada, había participado en algunas conversaciones sobre las recomendaciones culturales de 2019 y que en algunas de ellas también se abordó cómo encajarían dichas recomendaciones con los planes de Trump para la remodelación del campo de golf, pero Lands no estaba al tanto de esos detalles.
Lands reveló que, hace dos o tres meses, se reunió con el prestigioso arquitecto de campos de golf Tom Fazio y le mostró el campo, pero el funcionario testificó que desde entonces no había hablado con Fazio ni con la Casa Blanca sobre la renovación propuesta por Trump.
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Al concluir la audiencia, Reyes señaló que algunos de los mismos funcionarios de la agencia que participaron en la reciente tala de árboles habían presentado declaraciones judiciales afirmando que no existían planes concretos para implementar la reforma propuesta por Trump para el campo de golf.
Reyes acusó a la administración de doble discurso y afirmó que era absurdo que los funcionarios pensaran que no debían incluir los planes de tala de árboles en sus declaraciones ante el tribunal.
Además, emitirá una orden que obliga a la administración a notificar con 72 horas de antelación cualquier plan relacionado con el campo de golf, ya sea la tala de árboles o cualquier otro asunto, mientras el caso siga su curso.
Esta noticia ha sido actualizada con detalles adicionales.
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